Se trata de una balada muy tranquila y reflexiva, escrita el mismo día que Prince murió. En una entrevista con Rolling Stone, Stings habló acerca de la pésima racha para la música de la primera mitad de 2016: “La mortalidad levanta su cabeza, sobre todo a mi edad: tengo 64 años. Es un indicativo de lo sorprendidos que todos nos quedamos cuando uno de nuestros iconos culturales muere. Prince, David Bowie, Glenn Frey, Lemmy: son nuestros dioses en cierto modo“.
Sting definió 57 th & 9 th como un disco que surgió de manera espontánea y que terminó en muy pocas semanas. El álbum producido por Martin Kierszenbaum, toma su nombre de la calle de Manhattan por cuya esquina cruzaba todas las mañanas el cantante camino del estudio en Hell’s Kitchen.
Comentarios
Publicar un comentario